MANUEL ZEPEDA (@MZepeda77)
Más
de 80 Funciones de Aniversario ha organizado el CMLL (antes EMLL) hasta el
momento, siendo indudablemente el evento más importante al año en la lucha
libre mexicana. Triplemanía ha mejorado bastante en sus recientes ediciones,
pero todavía tiene mucho por recorrer.
Grandes
duelos se han presentado sobre el cuadrilátero: Tarzán López contra Charro
Aguayo (1942), Santo contra Blue Demon (1953), René Guajardo contra Felipe Ham
Lee (1966), Santo contra Perro Aguayo (1975), Rayo de Jalisco Jr. contra Cien
Caras (1990), Atlantis contra Mano Negra (1993), Hijo del Santo contra Negro
Casas (1997), Místico contra Black Warrior (2006), etc.
Esta
vez se hablará del Aniversario 74 (viernes 28 de septiembre de 2007). Sí, hace
exactamente 10 años de esta magna función que colocó a ocho estrellas en un
solo encuentro.
La
empresa propuso a los 18 mil presentes y millones de televidentes una batalla
campal en jaula apodada “Infierno en el Ring”, donde siete máscaras y una
cabellera estarían en juego.
La
lista era impecable: Atlantis, Blue Panther, Dr. Wagner Jr., Hijo del Perro
Aguayo, Lizmark Jr., Místico, Último Guerrero
y Villano V.
La
“México Catedral” era un volcán en erupción, cada espectador apoyando a su
luchador favorito.
Quizá la tapa más “frágil” esa noche era la de Villano V,
pues su hermano mayor Villano III ya la había perdido en 2000. Pero
no fue así, pues el quinto de la “Dinastía Imperial” fue el primero en salir y,
por ende, el absoluto ganador de esa campal. Inmediatamente,
la afición se lo celebró a todo pulmón.
Luego fue Atlantis, quien se llevó un
notable abucheo cuando se dirigía al vestidor.
El
tercero en el orden fue Wagner, quien sin duda se llevó la ovación más grande durante
su pasarela.
Guerrero no se quedó atrás, pues la gente se le entregó con
fidelidad.
Cuando fue turno de Místico, pasó casi lo contrario; le llovieron silbidos
y brotes de antipatía en mayoría.
Quedaban
Panther, Lizmark y Aguayo. La obviedad decía: “Claro, Perro perderá el pelo.
Imposible que caigan siete valiosas tapas esta noche”. La cosa era que el primogénito del “Can de
Nochixtlán” no lo tenía planeado así.
Aguayo
no era totalmente aceptado por la exigente afición del CMLL, hasta que llegó esa
noche de graduación. El público lo alentaba para que no se rapara y, cuando salió
de la jaula, las gradas rugieron de júbilo al darse cuenta que dos carísimas tapas
estarían en juego. “¡Va a caer una máscara!”, exclamó Arturo Rivera en la transmisión.
Aguayo nunca dejó caer su greña en su joven y exitosa carrera.
Finalmente,
Panther ganó el mano a mano y destapó a Lizmark Jr. (Juan Carlos Baños). Era insólito
ver caer el personaje del hijo del “Geniecillo Azul”, pero a la vez grato ver
que la lógica no fue esta vez la triunfadora.
La
década posterior a este “Infierno en el Ring” no fue grata con la mayoría de
estos figurones. Blue Panther perdió ante Villano V (2008), Villano V ante Último
Guerrero (2009) y Último Guerrero ante Atlantis (2014). Atlantis, por cierto,
sigue enmascarado y ya a punto del retiro.
Dr.
Wagner Jr. (hoy Rey Wagner) se unió también a esta racha de tapas caídas hace
un mes en Triplemanía XXV.
Místico
siguió cambiando de nombres (Sin Cara, Myzteziz y ahora Carístico), pero se
mantiene como estrella del cuadrilátero.
Se suponía que Lizmark Jr. sería más exitoso con la cara al descubierto, pero la realidad es que le ha costado mucho trabajo. Va y viene entre CMLL, AAA y como independiente, pero continúa con el legado de su padre.
Se suponía que Lizmark Jr. sería más exitoso con la cara al descubierto, pero la realidad es que le ha costado mucho trabajo. Va y viene entre CMLL, AAA y como independiente, pero continúa con el legado de su padre.
El
trágico final del Hijo del Perro Aguayo (fallecido en 2015) esta demás recordarlo.
Mejor destacar que se convirtió en un indispensable de las magnas funciones del
presente. Ejemplo de alma, vida y corazón sobre la lona, como lo hiciera su
legendario padre.
Hace
10 años cayó una máscara y nació un cuento de ocho monstruos del ring.
En
tiempos de falta de ídolos, recordar es volver a vivir.




