MANUEL ZEPEDA (@MZepeda77)
La noche del lunes 5 de febrero de 2018 habría sido especial
para alguien que ha dado todo en el balompié femenil de México y del
mundo. Era el momento perfecto para ver a Olivia Jiménez con la camiseta de CF América,
enfrentando a Xolos Femenil en su propia ciudad: Tijuana.
Pero no fue así. Olivia estuvo presente en el Estadio del Hipódromo,
pero no como jugadora. Su equipo era un grupo de amigos, su uniforme era
mezclilla con playera común y su campo de juego era la Lateral Este.
Lo único que no cambia en ella es su amor por el “Deporte
Rey” y esa sonrisa que lleva a todas partes.
La misma sonrisa que brilló con muchos megavatios tras ese
golazo mundialista y que la codeó con Lionel Messi, Neymar Jr. o Radamel
Falcao, disputando el Premio Puskas 2012.
La misma sonrisa que surge de una buena familia que desayuna, come, cena y bebe futbol.
La misma sonrisa que sabe ocultar “heridas deportivas”, como el no
poder participar en la Liga MX Femenil por no ser mexicana de nacimiento.
“Ya no puedo esperar,
mejor recupero mi tiempo perdido –contestó Olivia en entrevista para PMZ-. Simplemente no se pudo”.
-¿Has vuelto a tener
contacto con CF América?
“Ya no, me desentendí (del
caso) porque no me quiero hacer más ilusiones. Eso de esperar a que la regla va
a cambiar pronto, ya no. Si después se soluciona y me vuelven a llamar, pues
entonces ya veremos”, agregó la originaria de Tucson, Arizona.
La Regla 8 establece que en Liga MX Femenil sólo juegan
nativas mexicanas (no naturalizadas), sin importar que ya hayan defendido a la Selección
Nacional. Una insólita contradicción que impide la integración de otras talentosas
futbolistas como Jazmín Aguas, Clarissa Robles o Verónica Pérez-Murillo.
“¿Frustrada? No tanto,
la verdad –contestó Olivia-. Al
principio me sentía muy triste, pero ya no”.
-¿Crees que la Regla
8 cambie antes del próximo torneo?
“Realmente, no sé. Me
han comentado de la intención de modificarla, pero hasta ahí. Tal vez sea el próximo
torneo o el que sigue, por lo pronto no fue en el actual”.
Olivia tiene planes de volver a Estados Unidos para terminar
su carrera colegial. También recibió una invitación para reforzar el plantel
femenil del Real Salt Lake, militando en la nueva Liga UWS. Además, sigue
siendo convocada a la Selección Mexicana.
“Estoy en un dilema:
Tengo la propuesta del Real Salt Lake y quiero graduarme de la universidad,
pero mi cuerpo también cuenta y me dice que tal vez necesite jugar menos por
tantas lesiones. La decisión que tome será muy importante para mí”.
-¿Cuál es tu actual lesión?
“En una de mis rodillas,
obvio que fue mientras jugaba futbol –respondió sonriente-. Debo hacerme una resonancia magnética, pero
sigo recabando dinero para pagarla”.
“Oli” se dio tiempo para saludar a quienes serían sus compañeras
americanistas, mismas que se acercaron a las gradas para tomarse la clásica selfie.
Concluyó deseando éxito y larga vida al único lugar en el mundo donde no puede
entrar.
“Me da gusto que la
Liga (MX Femenil) va tomando fuerza poco a poco y la afición responde bien en
cada partido. Quiero que sigan apoyando este proyecto, ellas lo merecen.
Nuestras selecciones nacionales serán mejores, no lo dudo”, concluyó.
Tiene casi 26 años de edad, ha jugado profesionalmente en América,
también en Europa, suma dos Copas Mundiales Sub-20 y uno de sus goles es digno
de una placa en el Estadio Miyagi de Rifu, Japón; mismo sitio donde Jared
Borgetti y Gerardo Torrado anotaron 10 años antes que ella.
No es profeta en su tierra, pero nada está mal cuando Olivia
sonríe.






