MANUEL ZEPEDA (@MZepeda77).
La reciente Copa Mundial FIFA de Fútbol Soccer Varonil,
llevada a cabo en Rusia, merece ser recordada por su apertura a la tecnología y
la probable transición hacia nuevas generaciones del balompié en el actual
siglo.
Ahora, más que antes, eso de pronosticar que ganarían los
mismos de siempre quedó en mera falacia. Quedó claro que un jugador no es capaz
de ganar un Mundial en solitario, sino que se requiere un equipo de 11
jugadores en misma sintonía para alcanzar la meta.
Cualquiera de los cuatro semifinalistas que llegaron esta
vez merecía levantar el magno trofeo: Inglaterra, Bélgica, Croacia o Francia (a
la postre el ganador); incluso Uruguay y Suecia mostraron argumentos similares.
La esperanza de ver un balompié evolucionado y no más
arcaico es latente. La inclusión del VAR (Video Arbitraje) y el "Cuarto
Cambio" en tiempo extra ha sido un notable avance. Ojalá no corran la
misma suerte del "Gol de Oro", abolido por retrógradas de este
deporte.
Ver a Croacia como subcampeón y a Bélgica en tercer sitio es
algo esperanzador. Los “Red Devils” han sido considerados como "Segunda
Clase" del fútbol soccer por muchos años, pero ahora justificaron su alta
posición en el FIFA Ranking; los “Blazers”, por su parte, pusieron el mejor
ejemplo de que se puede llegar lejos con trabajo, unidad y talento.
La coronación de “Les Bleus” no fue obra de la casualidad.
Al igual que Croacia y Bélgica, dar continuidad a lo que va bien y sin tanto
experimento dio resultado. En 1998 "sacrificaron" a Eric Cantona y
fueron campeones, ahora fue Karim Benzema y volvieron a ganar. No hay duda que
Didier Deschamps aprendió la lección de Aime Jacquet.
“Rusia 2018” cumplió como sede mundialista, todavía es
inexplicable cómo la FIFA tardó tanto en cedérsela. Al menos a la distancia, se notaba una buena organización desde “Alemania 2006” con estadios entregados
a tiempo y una ambientación especial para cada partido. Ojalá que el destino de
cada escenario sea el correcto, para reducir el número de "Elefantes
Blancos".
52 MESES DE ESPERA
“Qatar 2022”, la controvertida sede próxima por los casos de
esclavitud laboral para construir estadios y otros proyectos alrededor del
evento, se efectuará del 21 de noviembre al 18 de diciembre de ese año.
Para quienes vayan y se preocupan por el clima, les espera
una máxima de 32 grados Celsius y mínima de 15 durante esos días
"invernales". Para quienes se conformarán viendo el evento por
monitores o bocinas, habrá juegos desde las 2:00am y el estelar a las 11:00am
(tiempo de Baja California).
Hasta el momento, ninguno de los ocho estadios disponibles
(antes eran diez) han sido entregados al Comité Organizador; hace 8 años que se
les otorgó la sede y el avance es menor. ¿No debería ser una señal de que algo
no anda bien? En fin, la FIFA se tapa ojos y oídos con lo anterior.
En lo deportivo, será bastante tiempo para las más de 200
asociaciones nacionales que buscarán 32 sitios en este Mundial. Allá se verá
si hubo madurez en quienes tuvieron éxito y aprendizaje en quienes fracasaron.
El nuevo proceso mundialista ha comenzado y será el más
largo de historia con 52 meses, mientras se dice adiós a “Rusia 2018”.
Fuente fotográfica: Reuters, EFE.




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