MANUEL ZEPEDA (@MZepeda77)
Después
del controvertido referéndum que tuvo lugar el pasado 1 de octubre en Cataluña,
con el objetivo de conocer el pensar de sus residentes y nativos, el gobierno
regional que encabeza Carles Puigdemont da señales sobre una probable declaración
de independencia.
Dicha
consulta, de acuerdo con medios internacionales, arrojó un 90 por ciento a
favor de separarse de España. Como nunca antes, los catalanes han estado tan
decididos para comenzar una nueva era como nación.
Mariano
Rajoy, presidente del Gobierno Español, dijo recientemente que no está dispuesto
a negociar con Puigdemont, mientras es blanco de críticas por las medidas
violentas sobre los encuestados catalanes del pasado domingo. Casi 900 heridos,
según el último reporte.
El
rey Felipe VI, por su parte, acusó en mensaje nacional al movimiento insurgente
como un acto de “deslealtad inadmisible” y aseguró que el territorio catalán seguirá
siendo español con “legítimos poderes”.
Con
lo anterior, la pregunta es: ¿Qué pasaría con el deporte catalán, si
se da esta independencia?
Esta
ha sido la incógnita de lo que significaría este pretendido fraccionamiento
fronterizo, principalmente por lo que genera (por ejemplo) el FC Barcelona.
Tanto en La Liga (futbol soccer), como en la ACB (basquetbol) y otras
disciplinas organizadas.
El
28 de septiembre de 2015, Marca.com publicó que hay 24 equipos catalanes
involucrados en el baloncesto de paga (tres dentro de la ACB o Liga Endesa). Como
consecuencia de la hipotética separación, todos dejarían de competir en terreno
español.
En
cuanto al balompié, Javier Tebas (presidente de la LFP o La Liga) dijo el
pasado 9 de septiembre a ElPais.com que “El FC Barcelona no podrá seguir
compitiendo en España, si se concreta la independencia”. Al igual que los ”Blaugranas”, decenas que oncenas tendrían
el mismo destino.
La
Unión de Federaciones Deportivas de Cataluña (UFEC), órgano en el que están integradas
todas las asociaciones regionales, emplazó a sus socios para impulsar una
huelga general en actividad deportiva, cerrando todas sus oficinas.
Y
para rematar, el Comité Olímpico Catalán envió el pasado 27 de septiembre una
carta al Comité Olímpico Internacional, pidiendo formalmente su ingreso como nación
miembro para competir a partir de “Tokio 2020”. Obvio, si se oficializa la
independencia.
El
mundo es testigo del surgimiento de nuevos proyectos deportivos, relacionados
con una región que quiere experimentar algo diferente: ser igual a más de 200
naciones.
Tan cerca y tan lejos que aquel 1992, cuando el arquero Antonio Rebollo unió a todo un país al encender el pebetero olímpico.
Parece
cerca el hecho de ver jugar a la Selección Nacional de Cataluña, ahora sí en
eventos oficiales.
Igual
que México, igual que Sudáfrica, igual que China, igual que Australia, igual
que España.
Para
los aficionados al futbol soccer, hay otra pregunta: Si se concreta la
independencia, ¿Cataluña calificaría a “Qatar 2022”?
El
sistema de clasificación Elo fue adaptado para el balompié, añadiendo una
ponderación para el tipo de partido y un ajuste para la diferencia de goles en
cada resultado. Cataluña tiene 1856 de calificación en este momento. Es decir, estaría
entre los 20 mejores del World Football Elo Ratings y del Ranking FIFA. Si podría
viajar a Doha, pues.
No
se trata de ponerse a favor o en contra de esta situación, sino de encontrar la hipótesis sobre el futuro que se espera en
Iberia.
Una
península repartida entre elementos españoles, portugueses, andorranos, gibraltareños y
probablemente ahora catalanes.
“La
libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron
los cielos”, escribió Don Miguel de Cervantes Saavedra en la más popular de sus
historias.
Todo
ser humano en el planeta es libre de interpretar el significado de “Ser Libre”…
Como mejor sus intereses independice, como mejor sus ideales emancipe... Pero sin daños a terceros.
Fuentes fotográficas: RTVE, Gastrono Sfera, Estrella Digital, Desktop Images.




No hay comentarios:
Publicar un comentario